Doce hogares beneficiados

¡Alabado sea Jesucristo!, queridos amigos de nuestro Carmelo! Qué alegría tan grande despierta en mi alma poder saludarlos a través de esta ventana digital y compartir con ustedes cómo la ternura de Dios se hace presente en medio de nuestras montañas de Huatusco, Veracruz.

Nuestra Santa Madre Teresa de Jesús siempre nos enseñaba que «obras quiere el Señor» y que el verdadero amor no consiste en tener gustos o lágrimas en la oración, sino en servir al prójimo con justicia, fortaleza y humildad. Animadas por esa hermosa consigna de ser amigas fuertes de Dios, queremos compartirles con el corazón lleno de gozo la hermosa jornada que vivimos el pasado 18 de julio por la mañana.

Les compartimos unas imágenes de la entrega de este día: